
Kacharpaya de almas, el día 2 de noviembre se lleva a cabo la visita a los difuntos en el cementerio. Ya en horas de la tarde el Tullqa (persona reconocida, respetada por la comunidad, nombrado para representar al difunto durante un año, simula ser la persona fallecida) hace la kacharpaya o despedida del alma arriando a los dolientes del cementerio y a la tropa de pinkillus que acompañó, cuidando que nadie se de la vuelta hacia atrás. La tarea sobresaliente del Tullqa, en representación del difunto, es recomendar a los dolientes a que convivan sanamente, respetando las normas de la comunidad, sin peleas.
Foto: Cristobal Corso Cruz